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Cuentos chinos

Capital Digital
Capital Digital redessociales@capitalmedia.mx
Hace 4 meses
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Hoy jueves en Mar-a-Lago, cuando el 45° presidente de Estados Unidos se mire en el espejo y se coloque lo que tal vez sea su corbata roja, podrá saber por una parte que nunca entenderá si fue el peor presidente de la primera potencia mundial, y por otra, que es el más grande vendedor de todos los tiempos.

Hoy en esa lujosa propiedad de Florida estará como un igual, pagando la cuenta o pagándole a la Casa Blanca que para el caso es lo mismo, su homólogo Xi Jinping el presidente de China, un dirigente que sí tiene que gobernar en política haciendo negocios con él, es decir, hablándose de tú a tú con los poderes del mundo.

Los chinos aprendieron muy bien de su cultura milenaria, por eso es tan descomunal su obra y tan importante las ventajas morales y éticas que poseen frente a todas las desventajas que nuestra sociedad occidental se ha ido adjudicando a lo largo del tiempo.

Donald Trump es el mejor para negociar con los chinos. Y es que, el magnate es un especialista en discutir con los bancos que le salvaron la vida, y en negociar y renegociar hasta devolverles lo menos posible, retomando la fuerza del que se dedica a vivir de la sangre ajena para renovar la propia.

O dicho de otra manera, en virtud de que el enorme poder chino radica en ser los principales detentadores de la deuda pública estadounidense, Trump sabrá cómo llevarlos al umbral de lo que significaría una quiebra que, sin duda, hundiría su país, sin embargo, terminaría llevándose por delante a su gran competidor y único compañero en el pódium de los triunfadores económicos, llamado China.

Y así entre el croissant, suponiendo que lo coman, el jugo de naranja, suponiendo que lo beban, o el pato a la pekinesa, si es que eso deciden almorzar, yo echaré de menos a México y a nuestra participación en ese tipo de reuniones.

Y es que, no puede ser que por un tren, simplemente por un tren que iría de Querétaro a la Ciudad de México, el cual se canceló y terminó siendo un intento fallido de inversión china, ahora México sea de los países que menos inversión percibe del gigante asiático en América Latina, registrando tan sólo 0.2 por ciento de la inversión total de ese país en la región, mientras que Brasil y Perú juntos acumulan casi 72 por ciento.

Necesitamos tener socios comerciales fuertes, y el otro socio más fuerte que hay en el mundo es justo el que se reunirá con Trump, mientras que nosotros los mexicanos ni por el TLC, figuraremos en la escena porque seremos totalmente inexistentes.

Esa es una responsabilidad que este Gobierno tiene que asumir, puesto que a él le debemos que China nos ignore sistemáticamente.

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