Capital Querétaro
PUBLICIDAD
Miércoles 16 de Enero 2019

Miércoles 16 de Enero 2019

UnidadInvestigación
| | |

El residente canadiense

Vladimir Foto Capital Media
|
18 de Enero 2017
|
Por: Vladimir Galeana/La Coyuntura

Cuando Manlio Fabio Beltrones Rivera le hizo saber al presidente Enrique Peña Nieto que perderían la siguiente elección a causa del caos administrativo que en diversos estados del país mantenían los gobernadores, y que el único camino que les quedaba antes del desastre era su inmediata destitución, o al menos el abandono del cargo o la renuncia forzada.

El residente de Los Pinos se quedó dubitativo unos momentos, y le dio las gracias por la visita y el aviso.

Después, simplemente dio indicaciones para que se enfrentara la elección con decisión y haciendo uso de todos los recursos disponibles para asegurar el triunfo. Cuando salió, el entonces dirigente nacional del PRI sabía que pese a todos los recursos que se podrían destinar a las campañas, perderían los estados donde la corrupción se convirtió en la principal estrategia de gobierno. Quintana Roo, Veracruz, Tamaulipas y Chihuahua, quedaron condenadas a cambiar de partido en el gobierno.

Sin lugar a dudas el Presidente de la República demostró ser “amigo de sus amigos”, y eso lo tiene y lo mantiene al borde del colapso. Hoy la tranquilidad y la esperanza frustrada se han convertido en encono, y lo peor es que en ello participan todos los sectores sociales en todas las latitudes del país. Efectivamente, la corrupción ha sido el principal lastre en el desarrollo del país y ha sido también el principal instrumento de los políticos en turno para generar su propia estirpe de ricos.

Javier Duarte de Ochoa es uno de los prófugos de la justicia más buscados, pero nadie lo ha podido localizar. Parece haberse esfumado, y no porque tenga tanto dinero y en muchos lugares, sino por la serie de complicidades que mantiene en las estructuras gubernativas. Cuando lo llamaron a Bucareli para notificarle su salida del gobierno, simplemente se negó señalando que no le importaba que realizaran auditorías a su gobierno, ya que de hacerlo saldría el dinero que había aportado para diversas candidaturas del tricolor, incluso para la presidencial.

Miguel Ángel Osorio Chong se quedó dubitativo, y lo que ocurrió después fue el anuncio de la debacle tricolor que hoy mantiene en agobio al país. Otro pillo de siete suelas, por no decirle de otra forma, simplemente decidió irse a radicar a Canadá, porque mucho de su fortuna fue a parar a varias instituciones bancarias de ese país por la vía del eje Veracruz, Barcelona, Canadá, y en valija diplomática.

Roberto Borge Angulo, exgobernador de Quintana Roo ha decidido radicar en Canadá para disfrutar de los más de 12 mil millones de pesos que sustrajo de las arcas públicas en los seis años en que intentó destrozar a su estado natal. Pero también tuvo cómplices, como esos que adquirieron más de 95 mil hectáreas a precio de ganga del patrimonio turístico de los quintanarroenses y a los que nadie persigue. Borge y Duarte son dos de los ladrones más afamados de la historia del país, pero siguen libres y al parecer tienen cómplices que los protegen. ¿Hasta cuándo habrá justicia? Al tiempo.

Encuentra más notas sobre

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Notas relacionadas

PRI y Morena se hacen de palabras en plena sesión [Leer más]

Tan malo el pinto... [Leer más]

Rechaza PRI votación de su regidor para aumento de predial [Leer más]

Causan baja tres policías municipales por corrupción [Leer más]

Recomendados