Capital Querétaro

Entre sonrisas y apapachos disienten por la educación

Fue el tercer encuentro entre Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional desde las elecciones del 1 de julio.

En el Patio de Honor, frente a frente y en compañía de sus gabinetes, ambos personajes contrastaron posturas en torno de la Reforma Educativa.

En la sesión de preguntas y respuestas, relucieron las discrepancias. Pese al choque de declaraciones, ambos mantuvieron la calma.

Tras la defensa de Peña Nieto a la Reforma Educativa, firme, López Obrador advirtió que la cancelará para implementar otra que sí tome en cuenta a los maestros.

Aseguró que es facultad del Estado Mexicano definir la política educativa, mientras el Primer Mandatario se mantuvo serio.

El político tabasqueño insistió en que es posible mejorar la calidad de la educación, de la enseñanza, y ampliar la cobertura.

Serio, Peña Nieto admitió que hay una visión distinta entre las partes, pero su gobierno seguirá impulsando hasta el último día este cambio estructural que está en la ley.

“De algo estoy cierto, creo que ambos gobiernos, el saliente y el entrante, buscamos que los jóvenes tengan acceso a una educación gratuita, laica, de calidad; creo que en este tema no hay disputa”, enfatizó.

Se cuela la maestra

La maestra Elba Esther Gordillo se les coló en la conferencia de prensa tras una reunión de casi dos horas. Era su tercer encuentro, pero el primer mensaje conjunto.

Peña Nieto sentenció que es “inadmisible” e “inaceptable” que la maestra Elba Esther Gordillo Morales se diga una perseguida política del actual régimen, al tiempo que negó cualquier encono personal contra la ex líder magisterial.

Firme, López Obrador también se deslindó de la maestra Gordillo, al afirmar que no trabajará en su gobierno. Si fue declarada inocente, dijo, se respetará su derecho a participar. Sin embargo, advirtió que nadie estará por encima de la ley.

A Palacio Nacional, primero llegaron los integrantes de la gabinetes, los del actual gobierno y el futuro. Al lado de los atriles se colocaron Alfonso Navarrete Prida, secretario de Gobernación, y la ministra en retiro Olga Sánchez Cordero, que sonrientes charlaban.

En los 10 minutos de espera, se unió a la plática el canciller Luis Videgaray. Del lado de los lopezobradoristas, sobresalían las mujeres, que ocuparon parte de la primera y segunda fila. En la segunda fila, junto a Marcelo Ebrard, aguardaba Lázaro Cárdenas Batel, quien ya forma parte del futuro gabinete y cuyo nombramiento se hará público este martes. Serios, los del actual gabinete, esperaban pacientes.

Avanza la transición

A las 14:51, Peña Nieto y López Obrador bajaron la escalera después de reunirse en el despacho presidencial. Tras una reunión de sus respectivos gabinetes, Peña Nieto y López Obrador ofrecieron un mensaje conjunto que marcó inicio formal del proceso de entrega-recepción de la administración.

El gobierno, dijo Peña Nieto, está en disposición de allegar la información correspondiente a la administración pública federal a quienes serán los titulares de las dependencias gubernamentales del próximo Gobierno de la República para la futura toma de decisiones.

Reconoció al presidente electo su apertura, disposición e interés de conocer los temas de la administración pública federal, además de que reiteró que su gobierno “será absolutamente respetuoso de las definiciones y decisiones que se tomen a partir del 1 de diciembre de este año”.

Balance adelantado

A pregunta expresa, Peña Nieto adelantó que heredará un país con estabilidad política, en armonía y con paz social, pero con una gran deuda en materia de seguridad pública.

“Reconocemos que hay regiones del país con grados de inseguridad, en algunos donde se ha acentuado y que sigue siendo uno de los grandes retos ”, manifestó.

Cordial, López Obrador evadió hacer un balance de la administración de Enrique Peña Nieto ya que, dijo, esa opinión le corresponde a los ciudadanos.

De la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, afirmó que se llevará a cabo la consulta “para no equivocarnos”. Expuso que serán respetuosos de la decisión del pueblo que no es tonto.

Del proceso de transición López Obrador expuso que se trabaja en cooperación para tener información suficiente para elaborar por ejemplo el presupuesto de 2019. Para López Obrador ahora se cumplirá con el mandato del pueblo e iniciará lo que ha llamado la cuarta transformación de México, en donde su gobierno estará al servicio de todos y no de un grupo.

Con un apretón de manos y un salud en la espalda se despidieron en el Patio de Honor Peña Nieto y López Obrador.