Capital Querétaro

Huellas digitales, candado antirrobo

Para el primer trimestre de 2017, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) deberá emitir una ley que obligue a todas las Instituciones de Banca Múltiple a incorporar elementos biométricos -principalmente huellas e iris- para autenticar a sus clientes y protegerlos contra el robo de identidad.
Este delito ha sido considerado por el FBI como el acto ilícito con el mayor crecimiento en el mundo en los últimos cinco años, principalmente a través de productos financieros como las tarjetas de crédito.

Así lo informó en entrevista con CAPITAL MÉXICO, Adolfo Loera, director general de Biometría Aplicada (empresa mexicana líder en tecnología biométrica para la administración de la identidad de personas) y explicó que, hasta julio de este año, del total de tarjetas de crédito, que según el Banco de México ascienden a poco más de 23.4 millones de plásticos emitidos para personas físicas, con un saldo de crédito de 305 mil millones de pesos, ninguna cuenta con referencias biométricas, lo que las hace “muy vulnerables al robo de identidad”.

Y para combatir el ilícito, relató que se creó el Fideicomiso para el Impulso de Pago Electrónico (Fimpe) que ésta integrado por los grandes bancos como BBVA Bancomer, Banamex, Santander, Inbursa, entre otros, y aunque no agrupa a todas las instituciones de banca múltiple se considera un gran avance.

El Fimpe, apunto, “tiene como finalidad establecer un buró de identidad biométrica que permita garantizar la liberación de servicios y productos financieros de manera confiable y segura evitando el robo de identidad mediante tokens o plásticos que contengan dispositivos con información biométrica y con ello puedan garantizar la identidad del cliente”.

Entonces, dijo “se avanza en la protección de la identidad de las personas, aunque no con la rapidez que se desearía”. El Buró -afirmó – “ya ésta transaccionando. Banregio es el pionero que ya envió información de sus clientes y poco a poco se están incorporando nuevos bancos”.

No obstante, Adolfo Loera reconoció que incorporar la base de datos biométricos de cada banco, es un proceso complicado donde deben compaginarse las plataformas tecnológicas de las instituciones financieras para que así se pueda proteger la identidad de las personas y con ello, sus recursos.

Y es que según Mario Di Costanzo, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef) al cierre de junio de este año, las reclamaciones por posible robo de identidad ascendieron a 32 mil 719 quejas, con un monto econó- mico de 406 millones de pesos. De estas quejas, los bancos con mayor númeroson:Banamex con un total de 11 mil, Santander 6 mil 889 y Banco Azteca 4 mil 628.

Un dato, según la Condusef, es que el robo de identidad al primer semestre del año tuvo una disminución del 36 por ciento, no porque este ilícito sea menor, sino porque la delincuencia ha migrado al fraude cibernético, donde también hay robo de identidad, al grado que de enero a junio de 2016, se presentaron 942 mil 105 fraudes cibernéticos, un incremento de 174 mil 396 en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Y es que, según Loera, el robo de identidad de manera electró- nica, es mucho más sencillo porque es virtual; sin embargo, el número de transacciones electrónicas, como “robar el Número de Identificación Personal (NIP) y los datos de la banda electrónica, es mucho más sencillo y cómodo para la delincuencia; de ahí la importancia de acelerar el paso y proteger los datos”.

Reconoció que la tarjeta de crédito es el producto bancario con mayor índice de fraude y robo de identidad. Incluso, Loera manifestó que las empresas fabricantes de los teléfonos inteligentes, de los sistemas operativos de Android, Google, Samsung o Motorola, han propuesto que pronto la tarjeta de crédito sea “desmaterializada”; es decir, que se deje atrás el plástico que hoy cuenta con chip pero que no tiene referencias físicas de las personas y proponen que sea ligada al teléfono inteligente.

Para ello, también se requerirá de terminales que puedan validar la identidad de la persona mediante la huella digital. El hecho, dijo por último Loera, es que “estamos avanzando para que al autenticar a las personas el delito de robo de identidad desaparezca”.