Capital Querétaro

No hay respeto a la constitución

Hace rato que se perdió el respeto a la separación del culto religioso con los actos políticos, a pesar de las limitantes que se enmarcan en los artículos 24 y 130 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El colmo del descaro se dio cuando Andrés Manuel López, en pleno acto de protesta al recibir la “bendición” del PES, su discurso político se “preñó” de conceptos religiosos y ya nadie se queja de ello. Los “analistas” de los medios nacionales o no saben derecho constitucional o de plano toleran y prefieren no criticar la violación a nuestra Constitución. Poco les falto para oficiar misa religiosa en ese acto del Partido Político de Encuentro Social.
 
Por otro lado, a los ministros de culto religioso también les está vedado participar en política, salvo que se separen de su ministerio; por lo tanto, deben abstenerse de andar promoviendo acciones políticas, tal y como lo hace el sacerdote Alejandro Solalinde, quien sin temor alguno recorre la República Mexicana haciendo política, acompaña a políticos a sus eventos y constantemente interviene en la materia. Claro que se sus discursos los pretende “disfrazar” con la doctrina social de Jesús Cristo. Pero lo cierto que Solalinde trae un activismo político tremendo y no solo va a donde lo invitan, va a donde sabe hay problemas políticos para alzar la voz y quejarse en contra de todos aquello que a él le incomode. Poco faltó para que algún partido político, entiéndase Morena, también le obsequiara alguna candidatura plurinominal. Y la superioridad católica lo tolera.
 
Por su parte, las autoridades civiles muy “tibias” y tolerantes se han vuelto, prefieren no meterse en problemas e incumplir con su responsabilidad de respetar y hacer respetar la Constitución y leyes que de ella emanen, antes de que acusar, procesar y sancionar –ejecutivo y judicial- a cualquiera de los violadores de la Carta Magna. Para las autoridades civiles es mucho más tranquilo, incluso por tratarse del proceso electoral por el que transitamos, dejar que hagan lo que les plazca, como sucedió con el PES y Andrés Manuel López Obrador. Dado que no es competencia legal del INE la observancia y respeto a estas normas constitucionales, simplemente omite cualquier comentario al respecto. Total, si a nadie le interesa y todos toleren los incumplimientos a la Constitución, lo ético y legal es que el Congreso de la Unión, reforme dichos artículos y abra la puerta de par en par al amasiato entre las iglesias y la política.