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Con vacuna alargarán vida de pacientes con Chagas

La doctora María Elena Bottazzi, científica e investigadora de nacionalidad hondureña, anunció que trabaja, en alianza con especialistas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y el Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), una vacuna terapéutica contra la enfermedad de Chagas, padecimiento que afecta a millones de personas en América Latina y en el mundo.

En entrevista para CAPITALMEDIA, luego de la entrega de los premios otorgados por la Fundación Carlos Slim, la especialista en microbiología y firme luchadora en el combate contra las enfermedades desatendidas, dijo que la vacuna está dirigida a los pacientes infectados que están en la transición a la cardiopatía, lo que permitirá prevenir que avance la enfermedad y alargar la vida de los enfermos.

Detalló que en la Ciudad de México se lleva a cabo un programa de desarrollo de vacunas y métodos de detección de enfermedades como la esquistosomiasis cutánea, la anquilostomosis o la anemia tropical y la enfermedad de Chagas.

“Últimamente hemos iniciado a trabajar con el Instituto de Biotecnología de la UNAM, en Cuernavaca, donde hacemos transferencias de tecnología para la producción de las vacunas y capacitamos científicos mexicanos en Estados Unidos para formalizar consorcios de desarrollo, con el fin de desarrollar, patentar, evaluar en población mexicana y poner a disposición del sector salud en México los sueros”, señaló.

Detalló que las personas infectadas con el mal de Chagas que no reciben tratamiento pueden fallecer por un paro cardiaco, pero admitió que mucha gente logra vivir siendo parasitada y logra evitar la cardiopatía, pero pueden morir por otras enfermedades crónico degenerativas.

Bottazzi informó que han hecho estudios de epidemiología en nuestro país, donde una vacuna puede ser no sólo costo-eficiente, si no también tener un impacto en la salud, porque reanuda la capacidad inmunológica de la persona para poder atacar el parásito.

Explicó que la transmisión vectorial se realiza a través de la subfamilia Triatominae (chinches) portadores del parásito causante de la enfermedad: Trypanosoma cruzi.

“En las noches, este parásito succiona la sangre de la persona, defeca y entra el parásito por la piel y circula por la sangre, buscando el tejido cardiaco o intestinal, evoluciona y se esconde, provocando impactos de cardiomiopatía”, detalló.

La científica hondureña afirmó que la infección por Trypanosoma cruzi se puede curar si el tratamiento se administra al poco tiempo de producirse la infección. En la fase crónica, un tratamiento antiparasitario puede frenar o prevenir la progresión del padecimiento.

Sostuvo que hasta 30 por ciento de los enfermos crónicos presentan alteraciones cardiacas y hasta 10 por ciento padecen alteraciones digestivas, neurológicas o combinadas. Estas manifestaciones pueden requerir un tratamiento específico.

Señaló que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay entre 6 y 7 millones de personas infectadas por el parásito, de las cuales, alrededor de un millón están en América Latina.

La científica fue galardonada por su trabajo en vacunología e investigación traslacional, lo que la ha llevado a participar en proyectos para desarrollar las vacunas contra enfermedades como la esquistosomiasis, la anquilostomosis o anemia tropical, y la enfermedad de Chagas en México.

La reconocida científica e investigadora se ha concentrado en el campo de la microbiología, particularmente en el desarrollo de vacunas, y es una firme luchadora en el combate contra las enfermedades desatendidas que aún afectan a América Latina.